miércoles, 7 de diciembre de 2011

logotipo de "PLAYBOY"

 

Otro de los grandes aciertos de Playboy fue extender la filosofía de la publicación a un estilo de vida, con la apertura de los Playboy Clubs, a principios de los ‘60. Los clubes de Playboy ofrecían a los hombres de negocios y a los consumidores de la marca un lugar exclusivo, diseñado interiormente al estilo Playboy, basado en el lujo y glamour con un toque de exceso, con amplias piscinas, espejos y cortinas corredizas.

A su vez, esos establecimientos contaban con la atención de hermosas camareras llamadas Conejitas de Playboy (Playboy’s Bunnies), debido a que usaban sólo una pieza de corset, grandes orejas y un pequeño rabo de conejo.

Los clubes de Playboy también fueron la puerta de entrada para que la marca del conejo se asociara y estableciera franquicias para abrir sus propios Resorts y Casinos. Quizá el mejor ejemplo del estilo extravagante y glamoroso de Playboy sea la casa matriz de Playboy, en Chicago, llamada Playboy Mansion, famosa por su cama con sistema giratorio y sus piscinas en el piso del bar e insertas en las paredes. La Mansión, inaugurada en plena década del ‘60, ocupó el antiguo edificio que antes pertenecía al Hotel Knickerbockers y hoy es la casa matriz del PEI.

A partir de programas de televisión en los que aparecía la figura de Hefner como un personaje de la serie del agente 007, rodeado de mujeres, el Club de Playboy se presentaba como el lugar indicado para realizar todo tipo de eventos. El mismo Hefner, al estilo de un programa de culinario, daba consejos de cuáles eran los pasos a seguir para adquirir el glamoroso estilo de vida de Playboy, desde como preparar un martini hasta la elección del vestuario adecuado para una cena de etiqueta.

El mismo Hefner residía en la Mansión de Playboy, donde a su vez vivían las conejitas y donde se organizaban las “Fiestas de los viernes por la noche” (Friday Night Parties). Mucho antes que la fiebre de las mega discos de finales de los ‘70 y los happy hours, los eventos organizados por Playboy –con el apoyo de cuidadosas estrategias de relaciones públicas y marketing promocional– alcanzaron convocatorias inimaginables. A las fiestas de Playboy asistían, sólo con invitación de por medio, reconocidos políticos, artistas, músicos, productores, empresarios, actrices y modelos.

La marca también ofrecía fragmentos, por medio de la televisión y el cine, del estilo de Playboy a todos aquellos que no podían acceder económicamente a los clubes y resorts. Playboy se asoció con Columbia Pictures para producir películas y shows para el público adulto. Así, las ganancias de la compañía subieron de 48 millones de dólares a 127 millones en el período de 1965 a 1970.

 

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